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Naturaleza, Turismo activo

EL SALTO DEL PASTOR: LA PRÁCTICA ABORIGEN DE MODA EN LAS ISLAS CANARIAS

Islas Canarias / Sin localizar, 9 Marzo 2022

El salto del pastor canario es una práctica que los pobladores aborígenes idearon para salvar los desniveles del terreno volcánico. Es tanta la sensación de libertad que aporta que, tras el confinamiento, el número de practicantes se ha multiplicado. No apto para sufridores de vértigo, se ha logrado conservar e incluso es Bien de Interés Cultural 

El Festival de Cine de Montaña de Londres, LMFF, ha incluido en su sección oficial el documental ‘Jurria: Guardianes del Garrote’, una obra sobre el tradicional salto del garrote rodada íntegramente en Gran Canaria

El origen volcánico de las Islas Canarias ha tenido como resultado unos paisajes de ensueño. Un entorno idílico formado por escarpados morros y riscos que los pobladores aborígenes tuvieron que sortear para el desarrollo del pastoreo. 
Su astucia les permitió dar con una manera de salvar esos desniveles, a partir de un palo o lanza de madera que los pobladores de las Islas usaban como apoyo. Así nació el brinco canario o el brinco del garrote, una práctica no apta para sufridores de vértigo que vive ahora uno de sus momentos más dulces. 

Se practica en todas las Islas y su diferencia fundamental es el nombre que recibe la vara de madera en cada una de ellas: lanza en La Palma y Tenerife; asta en El Hierro; astia en La Gomera; garrote en Gran Canaria; y lata en Lanzarote y Fuerteventura.
Además del nombre, varía también la madera con la que se elaboran las lanzas. Las más utilizadas son las de pino canario, acebuches, haya, faya, la riga de Honduras o incluso la de fresno.

Bien de Interés Cultural

En los años 90 del pasado siglo XX comenzaron a surgir los primeros colectivos y agrupaciones que trataban de evitar que esta práctica se perdiera. Así se crearon las jurrias, palabra canaria que hace mención a un grupo de personas. Actualmente hay unas 18 en todo el Archipiélago. Aglutinan a unas 330 personas federadas, lo que implica la suscripción de seguro para su práctica.

El brinco del pastor, como se llamaba habitualmente, tuvo que refinar su nomenclatura y pasar a la denominación de salto, cuando fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Canarias, en la categoría de actividad tradicional, reconocimiento que obtuvo en mayo del 2018.

El presidente de la Federación Canaria de Salto del Pastor, Juan Alemán, asegura que “con la pandemia se ha incrementado el número de personas que se han federado. Yo creo que eran tantas las ganas de libertad, que más gente se ha animado a acudir a los riscos. Ahí no hacen falta grupos ni distancias de seguridad, está el risco y tú”.

Sin embargo, el presidente de la Federación de Salto asegura que “no se consideran un deporte”. Su objetivo es conservar la práctica del brinco en las Islas y mantener “su vínculo estrecho y permanente con sus orígenes”. Hoy, quienes practican el salto, no tienen por qué ser pastores, ni tienen la necesidad de saltar como antaño. La herramienta de trabajo hoy tiene un componente lúdico, con riesgo comedido, y nos permite disfrutar de la naturaleza y mantener la tradición”.

Adaptación al cine

El Festival de Cine de Montaña de Londres, LMFF, ha incluido ‘Jurria: Guardianes del Garrote’ en su sección oficial. Se trata de un documental rodado íntegramente en Gran Canaria que cuenta la historia de 'Maestro Paco' y su pasión por el tradicional salto del garrote. La película de 35 minutos ha sido seleccionada entre cientos de obras presentadas y competirá en la sección oficial del LMFF junto a otras 42 películas. La cinta, producida por Isidoro Falcón y dirigida por Pedro Cubiles, se proyectará online en el LMFF entre el 15 y el 31 de mayo, fechas en las que se desarrolla el festival londinense.

Las técnicas y mañas

El brinco o salto del pastor canario consiste básicamente en utilizar, como si de una pértiga se tratara la herramienta o lanza de madera para desplazarse. Para ello, quienes lo practican, clavan el extremo de la lanza (regatón) en el suelo y adoptan diferentes posiciones de las manos o el cuerpo, según se quiera descender, subir o incluso frenar.

Esas posiciones se denominan las mañas y tienen que ver con la posición con la que se colocan las manos y brazos en la lanza, y de la propia posición que adopte el resto del cuerpo. Se puede saltar dejando la lanza a un lado del cuerpo o por delante.
Para descender, las mañas más utilizadas son el bastoneo, un deslizamiento suave con la punta de la lanza apoyada. Otra de ellas es el salto o brinco con regatón posado, en este caso la punta se encuentra bien apoyada en el suelo para posteriormente deslizar y frenar con la herramienta, sin apoyar nunca los pies en el risco. En estos casos, la altura que se desciende está limitada a la longitud de la herramienta.

Caso diferente es el ya conocido como salto a regatón muerto o a plomo. Esta es una maña visualmente espectacular en la que no se apoya ni siquiera la punta de la lanza en el suelo, exige bastante destreza y se puede llegar a una distancia de hasta el doble o triple de la longitud de la propia herramienta.
Las jurrias y sus miembros federados son los responsables de la realización de cursos de iniciación y preparación de saltadores. Más información: saltodelpastorcanario.org

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